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viernes, 7 de octubre de 2011

Balenciaga, visionario de las nuevas formas

"Un buen modisto debe ser arquitecto para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida".



Cristóbal Balenciaga fue una de las figuras más influyentes en la moda de todo el siglo XX. Coco Chanel o Christian Dior admiraban su forma de trabajar y su afán por innovar, y logró llegar a lo más alto transformando lo conocido en algo revolucionario.

Lo cierto es que fue un visionario. No sólo las deidades de la Haute Couture le tenían en gran estima, sino que toda la sociedad interesada por los incipientes cambios en la moda estaba muy atenta a cada paso que daba. Desde joven se interesó por la costura y logró trabajar como modisto rápidamente. Hay que tener en cuenta que, además de diseñar las prendas, también las fabricaba, cosa que muchos de sus contemporáneos no hacían, así que tenía la ventaja de jugar en un campo mucho amplio.


La visión espacial de Balenciaga era excepcional. Consiguió percibir la figura de la mujer de una manera nunca antes realizada, partiendo del concepto de la escala del cuerpo. Sus prendas son auténticos contenedores del espacio, en los que el cuerpo consigue encontrar una fluidez que se debe a su característica forma. La revolución que desencadenó el modisto vasco consistía en la forma de sus patrones, mostrando una clara pasión por la arquitectura del cuerpo.

Es fácil identificar la esencia de Balenciaga en infinidad de prendas. La búsqueda de la perfección mediante la mejora incansable de la técnica y el cuidado de los tejidos son sellos de identidad que conforman el aspecto final de todas sus prendas. Sencillez, sobriedad y líneas curvas, pero sin abandonar nunca la elegancia y el detalle.


La mujer, a lo largo del siglo pasado, cobró más y más relevancia. Abandonó su estirada silueta acorsetada para liberar su cuerpo a medida que iba liberando, poco a poco, su integridad como persona. Balenciaga captó la nueva corriente y, en vez de dejarse llevar por ella, remó con fuerza para llegar todavía más lejos. El resultado que obtuvo es una mezcla de artesanía, innovación, delicadeza y mucha lógica espacial.

A pesar de que los inicios de su carrera fueron en San Sebastián, Balenciaga nunca ha tenido el reconocimiento que se ha merecido en su propio país. Más allá de los Pirineos, es toda una eminencia de la moda y actualmente su firma se encuentra en las zonas más lujosas de las ciudades más importantes del mundo. En España, en cambio, ni siquiera tiene tienda. Aun así, en su Getaria natal cuenta con un museo de reciente inauguración, que cuida al detalle su distribución espacial para mostrar al público las creaciones del modisto.



Es inevitable encontrar una relación entre Balenciaga y el espacio arquitectónico. Al igual que otras firmas como 'Comme des Garçons' o 'COS', hay un especial interés por crear un espacio contenedor a la altura del producto. Por lo tanto, es normal encontrarse con diseños high tech de muchas tiendas como las de Londres o Cannes, o con interpretaciones de la época dorada de la Alta Costura.



La atemporalidad de la obra de Balenciaga siempre se mantendrá, como clásico que es, no sólo en el mundo de la moda, sino en todos los ámbitos que tengan que ver con la escala del cuerpo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

'Comme des Garçons' y el compromiso de Rei Kawakubo


En este mundo globalizado, donde todo está en todas partes y en ningún lugar al mismo tiempo, la moda siempre ha tendido a quedarse en el hemisferio occidental. Sin embargo, desde el lejano oriente también hay firmas y propuestas de gran éxito. Este es el caso de 'Comme des Garçons', una marca japonesa de la mano de Rei Kawakubo, una mujer visionaria que ha logrado, mediante esfuerzo, dedicación y saber hacer, un imperio textil de primera línea.
Esta mujer es el claro ejemplo de que el arte es arte en su definición. Su labor principal es la de crear moda, y para ello, bebe de todas las fuentes artísticas y busca sin cesar elementos que pueda aplicar a sus diseños. Especialmente, se fija en la arquitectura, ya que en ella encuentra funcionalidad y perspectivas únicas que juegan con el espacio-tiempo.



Lo que diseña y el lugar donde lo expone y vende forman un binomio que convierte a las tiendas de 'Comme des Garçons' en una pequeña maravilla. Su flagship está en la exclusiva calle Aoyama, en una lujosa zona comercial de Tokio. 700 metros cuadrados de diseño arquitectónico y textil que, de ir por separado, no causarían la misma sensación ni crearían la misma reacción.
Para la creación de este fabuloso espacio, contó con un genial equipo abanderado por el interiorista Takao Kawasaki y el estudio de arquitectos Future Systems. Desde la calle, el escaparate ondulado deja entrever el interior de la tienda, aunque sin definir claramente lo que se expone. Por tanto, invita al comprador a adentrarse en el interior del local, que rápidamente se dará cuenta de que, más que ver ropa, la irá descubriendo. Puede parecer laberíntico, pero cumple a la perfección con la intención de Rei Kawakubo de sorprender e impactar.



Otra tienda característica de la marca 'Comme des Garçons' es la situada en la rue du Faubourg Saint-Honoré de París, justo enfrente de l'Élysée. El equipo encargado de su creación fue similar al del local de Tokio, salvo que, en esta ocasión, contó con la participación de Ab Rogers, hijo del famoso Richard Rogers. Lo más llamativo de la boutique parisina es el color rojo predominante y en contraste con el blanco. Se puede intuir desde la calle, a pesar de la sobriedad de la entrada.
Rei Kawakubo cuida hasta el más mínimo detalle del proceso de diseño de las prendas, teniendo siempre presente el desarrollo artístico. En su tienda de la ciudad de la luz le da más énfasis, y crea espacios exclusivos para que el comprador simplemente 'esté', además de concentrar en pequeños expositores las colecciones de ropa, dando la sensación de estar en un espacio realmente amplio donde el pequeño detalle es el que le otorga la relevancia al mismo.
Según la propia Kawakubo, "el color rojo es tan intenso como el negro. Y queda mejor en la fibra de vidrio. Crear una tienda es como fabricar ropa: es necesario estimular a la gente y darles energía. El impacto y el factor sorpresa deben estar presentes".

Todas las tiendas 'Comme des Garçons' son un espacio especial y que rompe con la idea que se tiene de lo que es una tienda de ropa. Rei Kawakubo ya rompió la forma occidental de entender la moda. ¿Por qué no hacerlo también con sus boutiques?




jueves, 4 de agosto de 2011

La arquitectura del cuerpo





Desde sus inicios, la Arquitectura siempre se ha mantenido fiel a un principio: la escala humana. Suena obvio, pero este concepto no se desarrolló hasta que se lo plantearon en la Antigua Grecia. No había habido una civilización que se preocupara más por la escala y las proporciones que la helena. El famoso "orden griego" que todos hemos tenido que estudiar en algún momento de nuestra vida es el mejor ejemplo.
Pero no me voy a centrar en analizar los distintos órdenes porque ya lo ha hecho mucha gente antes que yo durante siglos, y llego un poco tarde -pero igual un día le dedico un especial-.


La escala humana. Todo lo que tenemos a nuestro alrededor está adaptado a nosotros. Aunque hay cosas que podrían estar mejor adaptadas, ¿verdad?. Este tema fue muy discutido durante el Renacimiento, donde se recuperó la idea de la escala humana y se expandió. Para hacer un mundo a la medida del hombre, primero había que saber qué medida exacta tenía el hombre. Debido a que no hay un estándar del ser humano, lo buscaron. Sin embargo, lo único que encontraron fue que no había una medida estándar, sino una proporción que se cumplía en todas las personas.
Siglos más tarde, Le Corbusier, basándose en las proporciones del cuerpo humano -y centrándose en el número áureo o phi- creó su famoso Modulor.


Hace varios meses, tuve la oportunidad de ver en el Guggenheim de Bilbao, en la exposición Caos y Clasicismo, los maniquíes con los que abro el post, de la mano de Giorgio de Chirico. En todas sus obras se puede ver una sensibilidad especial por temas arquitectónicos clásicos, bajo un punto de vista metafísico.

La Arquitectura siempre ha sido, de algún modo, contenedora del ser humano. Pero, ¿qué pasa cuando es el ser humano el que contiene a la Arquitecura? Pues que surge la moda.
No hablo de la moda como algo que todo el mundo sigue hasta que aparece otra cosa diferente para que la sigan, y así constantemente. No, yo me refiero al arte de crear la imagen y envoltura de la persona, bajo los tres principios de Vitruvio -firmitas, utilitas, venustas-.

Hacer tangible algo ideado y proyectado para cubrir una necesidad espacial, estética, y que se mantenga en el tiempo. Arquitectura del cuerpo.