miércoles, 14 de marzo de 2012

'Splitscreen: A Love Story'



El cortometraje ganador del Nokia Shorts de 2011 muestra una historia paralela enmarcada en un viaje. El director, J. W. Griffiths, lo grabó íntegramente con un teléfono móvil Nokia N8 –el terminal con mayor calidad en grabación de vídeo que hay actualmente en el mercado–.

Para más información: Making of, ficha del director en IMDb.

martes, 6 de marzo de 2012

MVS Chaise: ingravidez


Como ya comenté en su momento, entre la arquitectura y el diseño industrial de mobiliario hay muchos puntos en común; especialmente, si se trata de la creación de sillas. Cualquier tipo de asiento tiene como función adaptarse a la escala del cuerpo y delimitar y atrapar un momento de reposo, una actitud, un pensamiento o una ubicación espacial. 

La MVS Chaise de Maarten van Severen es un ejemplo llevado al extremo de la sencillez de la forma y la funcionalidad, hasta el punto de lograr protagonismo dentro y fuera de una estancia y ser, más que una pieza de mobiliario, un elemento más de conjugación espacial. 


Puede adquirir posición reclinada o posición totalmente horizontal, y en ambos casos la firmeza es considerable. Se adapta fácilmente al cuerpo gracias al material elástico que la recubre, sin perder en ningún momento la estabilidad. Lo increíble de esta silla es que parece que se va a romper. Fragilidad e inestabilidad es lo que transmite en un primer momento, a la par que ingravidez. Pero, tras la toma de contacto, demuestra que la confianza proporcionada al ceder nuestro cuerpo a merced de las leyes de Newton es correspondida. 



MVS Chaise, una exquisita pieza de diseño que permite levitar a unos centímetros del suelo, o hasta donde la mente quiera llegar.

Para más información: Vitra

lunes, 5 de marzo de 2012

Al final del camino te encontraré


Así se titula la fotografía ganadora del concurso llevado a cabo por El Correo. El autor, Mikeldi Donibane Sanjuan, se hizo con el primer puesto y consiguió un viaje a Nueva York.
En mi opinión, es la mejor perspectiva de la Torre Iberdrola, vista desde la calle Elcano en dirección a la ría de Bilbao.

domingo, 26 de febrero de 2012

'American way of life'


La Coca-Cola es el mejor ejemplo de cómo la cultura americana se ha ido imponiendo a lo largo del siglo XX en el resto del mundo. El consumismo frenético como forma de mantener el sistema capitalista, tan defendido a capa y espada durante –y después– de la Guerra Fría, ha sido el gran objetivo de los Estados Unidos. Los productos, la publicidad, la música, el cine, las series de televisión, la ropa, el arte... Todos los elementos culturales estadounidenses han sobrevolado nuestras cabezas y han condicionado nuestra forma de hacer y de entender las cosas.

Pero el American way of life va más allá. Estados Unidos ama a Estados Unidos, y lo demuestra siempre que se exponen con orgullo sus populosas ciudades repletas de rascacielos, su ajetreado ritmo de vida, sus grandes autopistas y sus acogedoras casas con jardín, porche, garaje y perro. 


El modelo es muy simple, y se basa en el binomio centro-extrarradio. En el centro, también conocido como downtown, hay una gran densidad de edificios, tanto empresariales y comerciales como institucionales, pero en esta zona no suele vivir mucha gente. Alrededor del downtown es donde está la masa poblacional. Kilómetros y kilómetros de zonas residenciales conectadas entre sí por amplias y ortogonales avenidas, con decenas de miles de viviendas ajardinadas –generalmente unifamiliares–. También en el extrarradio se ubican los parques tecnológicos y demás superficies de actividad económica. Entre el centro y la periferia están algunas factorías y otros edificios que han sido reconvertidos en viviendas después de su primer uso industrial. Por supuesto, las ciudades no son calcos unas de otras, pero presentan una gran homogeneidad urbana entre ellas

El Movimiento Moderno tiene mucho que ver en la forma de concebir las ciudades. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió como el gigante socioeconómico mundial, y tenía que servir de modelo para que el resto del planeta supiera por qué su modo de vida era digno de imitar. Hasta entonces, las ciudades se concebían como zonas peligrosas y de una dudosa calidad de vida para sus habitantes, así que se intentó buscar una forma de volver a humanizar el entramado urbano.


El arquitecto Frank Lloyd Wright defendía que se distinguiese claramente el centro de los suburbios e imaginaba amplias ciudades con rascacielos de cientos de metros de altura y rodeados por extensos campos llenos de vegetación y salpicados por viviendas unifamiliares. Esta visión también incluía coches voladores, cohetes y formas imposibles, pero la esencia de sus ideas estaba bastante clara: había que vaciar las ciudades

El proceso, denominado city sprawl, permitió que los americanos de clase media pudieran optar a una vivienda cómoda con jardín y un espacio más individualizado y relajado. El problema radicaba en que todo el mundo querría llevar este modo de vida, así que había que estructurarlo bien. Muchas personas viviendo en casas unifamiliares requería de una gran extensión para poder construir sobre ella. Esta gran extensión necesitaba una infraestructura que permitiese a los habitantes poder desplazarse hasta el centro. Y por esta infraestructura tenía que circular un medio de transporte equiparable al nivel de vida que se estaba intentando fomentar. La solución fue el automóvil


La gente no iría a sus puestos de trabajo –cada vez más orientados hacia el tercer sector– en platillos voladores como Wright había desarrollado en su imaginación, pero el arquitecto dio en el clavo en cuanto a la necesidad imperiosa de un medio de transporte que guardase los símbolos de individualismo, bienestar, comodidad y poderío económico. El poseer una casa ajardinada y un coche ya existía, pero pertenecía a la élite americana. Con el nuevo planteamiento, y gracias a la nueva y boyante situación en la que se encontraba el país, todo el mundo podía acceder a algo que hasta hacía muy poco era un lujo.


Mucho ha llovido desde la mitad del siglo pasado hasta hoy, pero hay cosas que no han cambiado desde entonces. La imagen de la ciudad americana es un símbolo más de ese way of life que está constantemente en nuestras mentes, aunque no nos demos cuenta. ¿Alguien recuerda una película de Hollywood en la que no se muestre un skyline? 



lunes, 20 de febrero de 2012

La cima de Pionyang


El hotel Ryugyong es el edificio más alto de Corea del Norte y un fetiche para los amantes de la arquitectura totalitaria. Comenzó su construcción en 1987, pero aún está sin completar debido a que se paralizaron las obras en 1992 y no se reanudaron hasta hace un par de años. 

'Bad animals', te puede pasar a ti

En 'Bad animals' hay animales, y son malos. Con esta premisa parte esta pequeña producción de cargado aspecto amateur, que consiguió cautivar al jurado de Clermont-Ferrand y, de ahí, se catapultó al estrellato de los grandes festivales como el de Cannes.

David Birdsell, el director, jamás imaginó que, con un presupuesto de menos de 2000 dólares y una calidad alejada de la que proporciona una grabación en película, llegaría tan lejos.





domingo, 19 de febrero de 2012

Cabinas


Un par de cabinas londinenses que son realmente huchas de metal.